En cada recorrido aprendemos de esa otra Medellín que poco o nada tiene que ver con nuestros recorridos cotidianos, y así hacemos turismo dentro de nuestra misma ciudad. Y en la medida que caminamos vamos comprendiendo nuestro hábitat, al vislumbrar el sistema de relaciones entre seres, espacio y tiempo, que se van tejiendo en los diferentes grupos sociales.